Limpiamos la carne del exceso de grasa y troceamos en cubos.
En una olla con las 3 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio, ponemos la carne y la doramos bien, removiendo de vez en cuando.
Mientras, troceamos la cebolla, el pimiento rojo y la zanahoria.
Cuando la carne esté bien sellada, echamos la cebolla y removemos bien. La cebolla ayuda a despegar lo que se ha ido quedando pegado a la olla (desglasar) y a soltar los jugos.
Cuando la cebolla tome un color amarronado, echamos el pimiento y la zanahoria.
Picamos el ajo y añadimos tambien, y salteamos todo a fuego fuerte durante unos minutos.
En total, deben pasar unos 10 minutos desde que ponemos la carne al fuego por primera vez.
Añadimos el vaso de vino y dejamos reducir, removiendo de vez en cuando.
Cuando el vino haya reducido, añadimos el tomate pelado y cortado y dejamos a freir. Podemos añadir un poco de azucar moreno o miel si el tomate es muy acido.
Cuando haya reducido, añadimos el caldo de carne. Debe haber abundando liquido, ya que durante la coccion se ira evaporando.
Añadimos el perejil, el laurel, y salpimentamos.
Removemos bien, tapamos la olla y dejamos cocina a fuego suave unos 45 minutos.
Pasado este tiempo, y tras comprobar que la carne esta tierna, subimos la temperatura del fuego al maximo y añadimos las patatas peladas y cortadas en lascas y los guisantes.
Llevamos a ebullicion, y en ese momento, bajamos de nuevo a fuego suave y dejamos que las patatas se cocinen en el caldo del guiso.
Si no hay suficiente caldo, añadimos más o un poco de agua.
Comprobamos el punto de sal, y si le falta añadimos más.
Echamos el azafran y dejamos cocinar a fuego suave hasta que al pinchar las patatas, esten muy tiernas.
Servimos acompañando de pan para mojar en la salsita!