Una deliciosa manera de aprovechar zanahorias un poco viejitas.
Ingredientes
4zanahorias medianas
1cucharada de aceite de oliva
1cucharada de miel
1/2cucharada de curry
100gramos de garbanzos cocidos
1/2cucharadita de bicarbonato
sal y pimienta al gusto
comino
1cucharadita de sésamo tostado
zumo de medio limón
aguala que admita
Elaboración paso a paso
Comenzamos asando las zanahorias (yo en el microondas) y para ello las vamos a pelar, cortar en trozos no muy grandes y las colocamos sobre un papel de horno. Echamos una cucharada de aceite, el curry y la miel, y mezclamos bien.
Cerramos el papel como un sobre, ponemos sobre un plato, y metemos al microondas de entre 2 y 4 minutos (va a depender de vuestro micro. Lo mejor es pincharlas con un palillo y cuando esten blandas, estaran listas).
Dejamos a un lado que se enfrien un poco y vamos poniendo en el vaso de la batidora, o en la picadora o procesadora de alimentos (lo que tengáis) los 100 gr de garbanzos escurridos (yo utilizo de los que vienen ya cocidos en bote), y todos los demás ingredientes.
Añadimos las zanahorias y un par de cucharadas de agua y comenzamos a batir/triturar/procesar.
Si vemos que le cuesta a la mezcla integrarse y que está muy espera, añadimos un poco más de agua hasta conseguir una masa untable y sedosa.
Pasamos el puré a un bol, añadimos un poco de aceite de oliva por la superficie y un poco de pimentón molido (ají de color) (si es de la Vera, mejor que mejor).
Acompañamos con pan tostado, galletas de agua (crackers) o los nachos caseros que a mi me gustan tanto, y a disfrutar!!!
Notas de la Receta
Al llevar menos garbanzos que un humus básico, pues es más digestivo (ya sabéis a que me refiero) pero el bicarbonato es una gran adición!