un toque avellanado que resalta el sabor y la textura de la pasta comprada
Ingredientes
1paquete de spaghetti
2tazas de pecorino o parmesano rallado
pimienta negra recién molida
1yema de huevo
sal y pimienta
agua de la cocción de la pasta
Elaboración paso a paso
Calentamos el horno a 180º.
Forramos una fuente de horno con papel de hornear y disponemos los spaghetti bien estirado, para que se queden en una sola capa.
Metemos al horno, en el centro, con calor arriba y abajo.
No dejeis de controlar el proceso de tostado porque es rápido (max. 10 minutos) y una vez que saquéis la fuente del horno, se seguirá tostando con el calor.
Una vez alcance el color deseado, lo sacamos del horno y dejamos enfriar unos minutos.
Ponemos a hervir abundante agua salada.
Cuándo rompa a hervir echamos la pasta de la forma habitual, y la cocemos un poco más de lo que indican las instrucciones del paquete (id probando hasta que esté al dente, unos 3-4 minutos más).
Mientras cuece, rallamos el queso.
Antes de escurrir la pasta, reservamos un par de cucharones del agua de cocción.
Escurrimos y llevamos inmediatamente de nuevo a la olla.
Echamos el queso, el agua de cocción, una yema y pimienta y removemos enérgicamente hasta que el queso se haya fundido y haya creado una capa espesa sobre la pasta.
Servimos inmediatamente con más pimienta recién molida y un poco más de queso rallado y a disfrutar (yo, con tinto de verano!!!)