Meter las semillas de chia en una bolsa y pasar el rodillo de cocina por encima varias veces apretando. Así se rompen las semillas para que se activen posteriormente en contacto con el yogur.
Echamos en un bol los yogures y echamos tagatosa liquida al gusto (cuidado que endulza un monton) y esencia de rosa también al gusto (no os puedo decir la cantidad porque cada esencia puede variar, mejor probar, pero id con cuidado y poco a poco)
Mezclar bien el yogur con el endulzante y la esencia y añadir la chia.
Tapar y meter al frigorífico un par de horas mientras las semillas se activan. Lo sabréis porque se pondra espeso y con una consistencia un poco gelatinosa.
Una vez listo el yogur con la chia activada, picamos unas fresas y un mango, y mantenemos por separado (utilicé estas frutas porque combinan muy bien con la esencia de rosas, pero podrían ser melocotón y pera por ejemplo, o utilizar dátiles en el fondo... pero recordad que yo lo hacía para un diabético, por lo que los dátiles quedan fuera de la ecuación)
Y ya solo queda montar: ponemos las fresas en el fondo, el yogur con chia en el centro y el mango coronando el postre.