En una procesadoras de alimentos, moler hasta polvo los 100 g de almendras crudas con los 100 g de avena instantánea.
Pasar a un bol donde añadimos las dos cucharadas de miel y amasamos hasta conseguir una masa homogénea (al principio parecerá seca, hasta que vayan soltando su aceite las almendras).
Pasar al molde que vayais a usar para preparar la tarta y extender en el fondo (yo use uno de 20 cm).
Ahora tenéis dos opciones: o lo metéis a la nevera para que se endurezca un poco o lo horneáis 10 minutos a 180ºC (yo lo he horneado y queda durito como una galleta).
Una vez lista la base, pasamos al relleno, y para ello ponemos a remojar las hojas de gelatina en agua.
En un cazo, ponemos a calentar la crema de leche sin dejar que hierva, con la panela, y removemos continuamente para que ésta se disuelva.
Antes de que hierva, apartamos el cazo del fuego y echamos la gelatinas, removiendo hasta que se disuelva, y reservamos.
En el vaso de la batidora, ponemos el queso crema, la pulpa del aguacate, el zumo y la ralladura de limón y batimos hasta que quede bien homogéneo.
Añadimos la crema de leche con la gelatina y la panela y volvemos a batir para unir bien.
Vertemos la mezcla sobre la base y pasamos la tarta a la nevera durante 2-3 horas, hasta que haya enfriado y cuajado.
Decoramos con rodajas de limón y coco (opcional) y a disfrutar!!